Análisis sobre la iniciativa de la Casa Blanca en torno al Dream Act: Obama usó el bolígrafo


Análisis sobre la iniciativa de la Casa Blanca en torno al Dream Act

Obama usó el bolígrafo

Enrique Soria


(La Diaspora: @ Enrique Soria) Según un estudio de la organización America’s Voice cualquier candidato que quiera ser presidente de los Estados Unidos, o reelegirse, debe alcanzar el 40 por ciento del voto hispano. De acuerdo a las encuestas Barack Obama puede obtener hasta un 70 por ciento de esto voto, contra un 14 por ciento de Mitt Romney, pero también los sondeos aseguran que un 53 por ciento de los votantes hispanos a nivel nacional dijeron estar “menos entusiasmados” con el presidente, y en el estado de Florida esa falta de entusiasmo trepa hasta el 58 por ciento.

Florida al igual que otros estados como Colorado y Nevada entran en la categoria de “swing states”, es decir no tienen decidido por quien van a votar y cuentan con enorme caudal de votos hispanos, que son los que decidirán quien gana en cado uno de esos estados. De ahí que el presidente candidato haya sopesado la letra de la ley en cuanto a asuntos migratorios y optado por no esperar a que el Poder Legislativo se ponga de acuerdo con una ley de inmigración, y salir al ruedo con una iniciativa que lo puede ayudar a consolidar una mayoría de electores, sobre todo en los llamados estados claves.

Obama reafirmó su compromiso con la comunidad hispana de forma pública durante las celebraciones del Cinco de Mayo en la Casa Blanca donde dijo “quiero firmar el Dream Act, ya tengo todos los bolígrafos listos. Estoy dispuesto a trabajar con cualquiera que desee alcanzar una reforma con apoyos de los dos partidos y que resuelva este problema de una vez por todas”.

“Merece la pena recordar que Estados Unidos es y será siempre una nación de inmigrantes. Somos más ricos por los hombres y mujeres que llegaron hasta nuestras orillas y se unieron a nosotros”, declaró el presidente. “Somos los padres y madres de una gran generación y vamos a asegurarnos de que nuestros hijos e hijas tengan la oportunidad de ver cumplir su sueño americano”.
El mandatario estadounidense reconoció la importante presencia de más de 50 millones de estadounidenses descendientes de hispanos: uno de cada seis ciudadanos. “Ustedes son nuestros vecinos, nuestros compañeros de trabajo, nuestra familia y nuestros amigos. Están creando empresas. Están enseñando en las escuelas. Están defendiendo este país. Están haciendo que América avance”.

Con anterioridad la administración Obama habia alentado en el Congreso y en el Senado de los Estados Unidos una reforma integral inmigratoria y que se vote por la aprobación del Dream Act, pero en ambos cuerpos legislativos los republicanos en mayoría votaron contra esas propuestas. A su vez se criticaba fuertemente a la Casa Blanca por los indices de deportación nunca antes alcanzados en administraciones anteriores y que venían fracturando familias enteras de inmigrantes.

Sin embargo, la administración sorprende con un histórico respaldo, incluido de la vicepresidencia de los Estados Unidos, a la legalización del matrimonio gay, para luego emitir una orden que frena en seco las deportaciones y que abre la puerta para la obtención de visados para cerca de un millón de personas, que según Obama “descubrieron que no eran ciudadanos a la hora de buscar trabajo”.

Bajo la iniciativa de la Casa Blanca se benefician todos aquellos inmigrantes ilegales que ingresaron a los Estados Unidos antes de cumplir 16 años de edad y que en la actualidad cuentan con menos de 30, además de haber estado en el país por lo menos cinco años consecutivos, no tener antecedentes delictivos, se encuentren estudiando, haber concluido la educación secundaria o sirvan en las fuerzas armadas.

Pero obviamente no sólo es la deuda que tiene Barack Obama con los hispanos, y que él mismo reconoce, sino que una iniciativa como la presentada por el presidente apunta a aislar a la casa republicana, necesitada urgentemente del voto de los electores hispanos, y de recuperar un estado clave como Florida, que siempre fue bastión conservador, pero que en los comicios que eligió a Obama, superó al aspirante del partido del elefante.

Según los estudios Florida es uno de los estados con los que el Dream Act cuenta con mayores apoyos, un 88 por ciento, y según las encuestas un 70 por ciento de los hispanos de ese estado favorecen votar a un candidato que respalde el Drem Act, dos puntos por arriba de las cifras nacionales, y en sentido contrario, un 37 por ciento de los electores hispanos no votaría por un candidato que prometa bloquear la legislación, en contraste con un 54 por ciento registrado a nivel nacional.

New York, May 27, 2012

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