Conversando con la Chef Mariline Villa "La Vida es Todo Comida"

Conversando con la Chef Mariline  "La Vida es Todo Comida"

Chef, Mariline Villa:
Escribe: Enrique Soria- La Diaspora Latino Digital Magazine

Lo primero que Mariline Villa encontró como ocupación laboral una vez que llegó a La Florida fue un puesto en una cocina de un restaurante latino. Fue lo que le ofrecieron ante su inicial negativa, debido a que ella misma no se consideraba con experiencia como para tomarlo. Pero la disyuntiva era clara: lo tomas o lo dejas. Eso fue hace 15 años. Entró a la cocina del desaparecido La Terraza de Cojimar de la mano del dueño Pedro Valdez, lo que provocaría con ello una verdadera revolución en la vida de la peruana recién llegada.

“Prácticamente partí de cero. Empezaron a enseñarme un cocinero y un cevichero, y recuerdo que no era aún época de la comida gourmet, ni la comida peruana estaba en el boom como lo está ahora, aunque esta comida era conocida por otras comunidades por su abundancia en mariscos. Recuerdo que los cubanos decían: “vamos a lo de los peruanos”, es decir por los mariscos. Entonces, entré a la cocina a picar, a ordenar platos”.

Mariline llegó a un acuerdo con el propietario. Después de las sacrificantes jornadas de trabajo (de 10 de la mañana a 10 de la noche) durante los siete días de la semana, la futura chef prestaría atención a su providencial maestro durante una hora diaria hasta adquirir conocimientos y destrezas. “En ese tiempo un cocinero no chef ganaba 800 dólares a la semana. Obviamente nadie quería dejar ese puesto y por lo tanto les interesaba buscar ayudantes de cocina. El (Valdez) me vio cualidades y predisposición y me dijo:”tienes que aprender a cocinar”. Yo ganaba a la semana 150 dólares por 72 horas de trabajo”.

A los seis meses de aprendizaje Mariline ya ganaba 900 dólares semanales como fruto de sus primeros pininos. “Terminé como cocinera del restaurante, apenas tenía 22 años cuando los cocineros estaban entre los 50 y 60 años.  Hice dinero en ese tiempo, eran épocas de gloria, luego vino la recesión, lo que obligó a los restaurantes a buscar ayudantes en vez de cocineros, se trataba de reducir los costos”.

“Llegó un momento en que me dije tengo experiencia y necesito iniciar otra etapa. Fui a Le Cordon Bleu donde se aprende la técnica para buscar otros mercados. Me convertí en chef, aparecieron las oportunidades y los trabajos en hoteles y restaurantes italianos y franceses, para luego optar por tener mi propio restaurante: La Flor de la Canela.  Este lugar tiene 19 años y yo soy su dueña por los dos últimos años y medio”.

La gesta de Mariline, que está casada con un chef cubano y tiene dos hijos, Luis de 10 años y Nicole de cuatro, ha sido reconocida por propios y extraños. Galardonada por la Asociación de Cámaras Binacionales de Comercio de la Florida (ABICC) como mejor exhibidor de comida, y distinguida por la comunidad cubana por ostentar el título de mejor comida peruana a través de las ciudades de Miami y Sweetwater, sin dejar de lado que programas alusivos a la gastronomía en las cadenas de televisión CNN, Telemundo y el Canal 41 le han dedicado espacios.

Finalmente, quizá el mayor aporte de La Flor de la Canela es que funge de factor unificador entre los miembros de la comunidad peruana, que ven en la atención de Mariline Villa un punto de atracción para los peruanos de distintas ocupaciones y edades que se sienten cómodos en el recinto del restaurante, al que acogen como un club fraternal. Reuniones de negocios o coordinaciones entre instituciones hasta celebraciones de cumpleaños son actividades habituales en La Flor de la Canela.


La Diaspora Latino Digital Magazine

Popular posts from this blog

Las Pandillas en el Peru : Los jóvenes invisibles & los pandilleros visibles

CRIMEN DE LESA HUMANIDAD EN EL PERU: Definiendo el crimen contra la humanidad

Conversando con Chantal Toledo Karp